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viernes, 2 de abril de 2021

Poemas de Zbigniew Herbert

 

 


 

 

 

 

Intento de descripción

Primero me describiré a mí mismo
empezando por mi cabeza
o mejor mi pie
o mi mano
o el meñique en mi mano izquierda

mi meñique
es tibio
un tanto curvado hacia adentro
termina en uña
está hecho de tres segmentos
cerca de mi palma
librado a sus propios medios
sería un gusano de buen tamaño

es un dedo muy especial
el meñique de una mano izquierda
único en todo el mundo
me lo dieron directamente
otros meñiques de una mano izquierda
son una fría abstracción
comparto con el mío
fecha de nacimiento
fecha de muerte
común soledad
sólo la sangre
ocupada en la escansión de oscuras tautologías
une playas distantes
con un hilo de mutuo acuerdo

 

Un país

En la misma esquina de este viejo mapa hay un país que añoro.
Es la patria de las manzanas, las colinas, los ríos perezosos, del vino agrio y el amor.
Por desgracia una gran araña tejió sobre él su tela
y con su viscosa saliva cerró las puertas del sueño.
Y es siempre así: el ángel con la espada de fuego, la araña y la conciencia.

 

 

Episodio en una biblioteca

Una muchacha rubia está inclinada sobre un poema. Con un lápiz filoso como una lanza, ella transfiere las palabras a una hoja en blanco y las convierte en trazos, acentos, hemistiquios. El lamento de un poeta caído se ve ahora como una salamandra que es devorada por las hormigas.
Cuando lo cargamos bajo el fuego de las ametralladoras, yo creí que su cuerpo, aún tibio, resucitaría en sus palabras. Y ahora, mientras observo la muerte de las palabras, sé que no hay límite para la decadencia. Todo lo que quedará de nosotros en esta tierra negra será sílabas dispersas. Acentos sobre la nada y el polvo.

 

 

Leer la mano

Todas las líneas descienden al valle de la palma
hasta un hueco en que burbujea la diminuta fuente del destino
Aquí está la línea de la vida
Mira recorre como una flecha
el horizonte de los cinco dedos iluminados por su corriente
que se levanta venciendo todos los obstáculos
y nada es más hermoso ni más fuerte
que su lucha por seguir adelante

Comparada con ella qué indefensa la línea de la fidelidad
como un grito en la noche un río en el desierto
concebido en la arena y muriente en la arena
Tal vez continúa más abajo de la piel
parte el tejido de los músculos y penetra en las arterias
para que de noche podamos ver a nuestros muertos

allá abajo allá adentro donde la memoria y la sangre fluyen
tiros de minas pozos cámaras
llenos de oscuros nombres

Esta colina no estaba aquí
Después de todo recuerdo
que había un niño de tan redonda ternura como si
una lágrima ardiente de plomo
hubiera caído en mi mano
Después de todo recuerdo el pelo
la sombra de una mejilla
frágiles dedos y el peso de una cabeza durmiente

¿Quién destruyó el nido, quién apiló
el monte de indiferencia que no estaba aquí?
¿Por qué no pones la palma de tu mano
contra tus ojos?

Nosotros echamos la suerte
Estamos aquí para saber.

 

Zbigniew Herbert

(Lvov, 1924 - Varsovia, 1998) Poeta y dramaturgo polaco cuya producción, moderna y humanista, lo sitúa entre los grandes de la literatura contemporánea polaca junto a sus compatriotas Czeslaw Milosz y Wislawa Szymborska.

 

 

lunes, 15 de marzo de 2021

Poemas de Czeslaw Milosz (Polonia)

 

 

 

 


 

 

El paisaje

 

El paisaje no necesitaba nada excepto glorificación.
Excepto mensajeros reales que trajeran sus dones:
Un nombre con un atributo y un verbo inflexivo.
Si solamente preciosos robles copiosamente brillaran
Cuando nuestros bravos estudiantes, en un camino sobre el valle,
Pasean y cantan "La Oda a la Alegría ".
Si al menos un solitario pastor grabara cartas en una corteza.

El paisaje no necesitaba nada excepto glorificación.
Pero no existían mensajeros. Matorrales, oscuras gargantas,
Bosque colgando del bosque, pájaro de largo gemido.
Y quién aquí podría iniciar una frase?
El paisaje era, quien conoce, probablemente hermoso.
Allá abajo, todo estaba derrumbándose: las salas del castillo,
Las callejuelas detrás de la catedral, los bordellos, las tiendas.
Y ni un alma. Por tanto, de dónde podrían venir mensajeros?
Después de olvidados desastres, yo estaba heredado a la tierra,
Abajo, a la playa del mar y, arriba, a la tierra, al sol.

 

Encuentro

Estuvimos paseando a través de los campos
en un vagón al amanecer.
Una herida rosa roja en la oscuridad.

Y de pronto una liebre atravesó la carretera.
Uno de nosotros la señaló con la mano.
Eso fue hace tiempos. Hoy ninguno de ellos está vivo,
Ni la liebre, ni el hombre que hizo el ademán.

¿Oh, amor mío, dónde están ellos, a dónde han ido?
El destello de una mano, la línea de un movimiento,
el susurro de los guijarros.
Pregunto no con tristeza, sino con asombro.

 

Nunca de ti, ciudad

Nunca de ti, ciudad, he podido irme.
Larga fue la milla, pero algo me retrocedía como a una
pieza en el ajedrez.
Huía yo por la tierra que rodaba cada vez más rápida
Y siempre estuve ahí: con los libros en mi morral de lona,
Clavando los ojos en las pardas colinas detrás de las torres
de Santiago
Donde se mueven un pequeño caballo y un hombre pequeño
detrás del arado,
Ciertísimamente desde hace mucho ya muertos.
Sí, es verdad, nadie comprendió la sociedad ni la ciudad,
Los cines Lux y Helios, los letreros de Halpern y Segal,
El paseo en la calle de San Jorge, llamada de Mickiewicz.
No, no los comprendió nadie. Nadie lo ha logrado.
Pero cuando la vida transcurre en una sola esperanza:
De algún día ya sólo quedan claridad y distinción,
Entonces, muy a menudo, da pena.

 

 

 

Un poema para final del siglo

Cuando todo estaba bien
Y el concepto de pecado había desaparecido
Y la tierra estaba lista
En paz universal
Para consumir y disfrutar
Sin dogmas y utopías,

Yo, por razones desconocidas,
Rodeado por los libros
De profetas y teólogos,
De filósofos, poetas,
Buscaba una respuesta,
Frunciendo el ceño, gesticulando,
Caminando de noche, refunfuñando al amanecer.

Lo que me oprimía en demasía
Era un poco vergonzoso.
Hablando de ello en voz alta
No mostraría ni tacto ni prudencia.
Podría incluso parecer un agravio
En contra del bienestar de la humanidad.

¡Ay de mí!, mi memoria
No quiere dejarme
Y en ella, la vida comienza
Cada una con su propio dolor,
Cada una con su propio morir,
Con su propia turbación.

¿Por qué entonces la inocencia
En playas paradisíacas,
Un cielo impoluto
Sobre la iglesia de la higiene?
¿Será porque eso
fue hace mucho?

A un hombre santo
-Así dice un cuento árabe-
Dios le dijo con maldad:
"He revelado a tu pueblo
Cuán gran pecador eres,
Ellos no te podrán alabar."
"Y yo", contestó el devoto,
"Les he descubierto a ellos
Cuán misericordioso eres,
Ellos no se preocuparán por ti."

¿A quién recurriría
Con asunto tan oscuro
De dolor y también de culpa
En la estructura del mundo,
Si ninguno aquí abajo
O allá arriba en las alturas
Puede abolir
La causa y el efecto?

No piensen, no recuerden
La muerte en la cruz,
Aunque cada día Él muera,
El único, el siempre-amado,
Aquél que sin necesidad alguna
Consintió y permitió
Existir a todo lo que es,
Incluyendo las garras de tortura.

Completamente enigmático
Enredo imposible.
Mejor dejar de hablar aquí.
Este lenguaje no es para personas.
Bendita sea la jubilación.
Vendimias y cosechas.
Aun si nadie
Tiene la serenidad garantizada.

 

Czeslaw Milosz

(Szetejnic, 1911 - Cracovia, 2004) Escritor polaco, uno de los mayores del siglo XX, de gran influjo en su país y fuera de él, que obtuvo el premio Nobel en 1980.

jueves, 4 de marzo de 2021

Piotr Kilanowski: Un curso abierto de poesía polaca (Curitiba, Brasil)

 

 


 

 

Por qué poesía y un curso sobre ella?  Para intentar explicarlo voy a utilizar palabras ajenas que muchas veces resultan más interesantes que las propias, son del poeta brasileño polaco Paulo Leminski.

La poesía es el principio de placer en el uso del lenguaje, los poderes de este mundo no soportan placer, la función de la poesía es la función del placer en la vida humana, quien crea que la poesía sirve para alguna cosa no ama la poesía, ama otra cosa.

 La poesía según ese autor es una híper-organización del lenguaje,  lo que puede ser también una híper-desorganización,  significa acercarse a un texto donde cada verbo, espacio, brecha, silencio, tiene su sentido y que precisa ser leído, sentido e interpretado.

 La propuesta de este curso es la de entrar en contacto con ese discurso hiper-denso, como es el discurso poético. La poesía trabajo por medio de la extrañeza, por lo tanto crea situaciones lingüísticas para quienes no estamos acostumbrados: crea palabras nuevas, conceptos nuevos, reordenamos aquello que no sabemos de una manera  diferente que nos hace suspender  la percepción cotidiana.

 Porque nuestro mundo es el lenguaje y por él que conocemos al mundo. El lenguaje es el objeto por el cual la gente investiga y describe el mundo, por lo tanto nuestro mundo es la lengua y la poesía trata continuamente de rebelarse contra el lenguaje, por qué? Porque el lenguaje es fósil de la poesía, el lenguaje cotidiano que la gente utiliza es la poesía que perdió su función vital,  es la lengua que en vez de crear las “inutilidades” se tornó un instrumento de comunicación rápida y limitada. Una comunicación que no percibe todos los desencuentros que la lengua trae,  la comunicación que quiere definir tajantemente el sí y el no, ser binaria.

 Pero la lengua es ilimitada, cada palabra, tiene varios aspectos, quilates, tipos de sentidos que la gente acaba olvidando, castrando en nuestra comunicación cotidiana. La poesía entonces acaba redescubriendo ese mundo del lenguaje para la gente, acaba haciendo que la gente tenga que parar, mirar, entender, aquello que pensamos estar poseyendo.

 

Conceptos del prof. Piotr Kilanowski. extraídos de la presentación  del 1er encuentro del curso "Encontros com a Poesia Polonesa". Curso de extensión de la Universidade Nacional do Paraná UFPR, junto al Observatorio Polaco de la Unespar y el Club Literario Władysław Reymont (2021).

 

Puede verse en el siguiente enlace:

 

 



martes, 8 de diciembre de 2015

el poema está terminado...

LeoFDK 08

Proposición


El poema
está terminado
ahora a quebrarlo
y cuando vuelva a formarse
quebrarlo una vez más en los puntos
donde se encuentra con la realidad
suprimir las articulaciones
que vienen de la imaginación
aquellas que permanecen
atar con el silencio
o dejar sueltas
cuando el poema está terminado
suprimir el fundamento
sobre el cual se sostiene
-pues el fundamento restringe
el movimiento-
entonces la construcción
se levantará
y se elevará un momento
por encima de la realidad
con la cual finalmente
chocará la colisión
será el nacimiento
de un nuevo poema
extraño a la realidad
sorprendiéndola
dividiéndola
y él mismo sufriendo
una transformación



Tadeusz Rózewicz - Polonia (1921- 2014)

martes, 17 de noviembre de 2015

Szymborska

LeoFDL 08


Busco la palabra



Quiero definirlos en una sola palabra:
¿Cómo son?
Tomo las palabras corrientes, robo de
los diccionarios,
mido, peso e investigo.
Ninguna
responde
La más valiente – cobarde,
La más desdeñosa – aún santa
La más cruel – demasiado
misericordiosa,
La más odiosa - poco porfiada.
Esta palabra debe ser como un volcán,
que pegue, arrastre y derribe,
como la temerosa ira de Dios,
como el hervor del odio.
Quiero que ésta una sola palabra
esté impregnada de sangre,
que como los muros del calabozo
encierre en sí cada tumba colectiva.
Que describa precisa y claramente
quienes eran - todo lo que pasó.
Porque lo que oigo,
lo que se escribe,
resulta poco,
siempre poco.
Nuestra habla es endeble,
sus sonidos de pronto - pobres.
Con empeño busco ideas,
busco esta palabra -
y no la encuentro.
No la encuentro.


Escrito por Wislawa Szymborska cuando no había cumplido 22 años. 

Publicado el 14 de marzo de 1945 en Dziennik Krakowski (Diario de Cracovia).



Wislawa Szymborska. Poeta y ensayista polaca nacida en Kórnik, Poznan, en 1923.





Vivió en Cracovia desde que su familia se trasladó allí en 1931. Estudió Literatura Polaca y Sociología en la Universidad Jagiellonian, dedicándose desde entonces al ejercicio literario.

Con su primera publicación "Busco la palabra" en 1945, seguida de "Por eso vivimos" en 1952 y "Preguntas planteadas a una misma" en 1954, logró situarse en los primeros planos del panorama literario europeo. "Apelación al Yeti" en 1957, "Sal" en 1962,"En el puente" en 1986, "Fin y principio" en 1993 y "De la muerte sin exagerar" en 1996, contienen parte de su restante obra.

Fue galardonada con importantes premios, entre los que se destacan, Premio del Ministerio de Cultura Polaco 1963, Premio Goethe 1991, Premio Herder 1995 y Premio Nobel de Literatura 1996. Recibió además el título de Doctor Honorífico de la Universidad Adam Mickiewicz en Poznan, 1995.  Falleció el 1° de febrero de 2012.