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martes, 2 de marzo de 2021

Poemas de Paulo Leminski

 

 


 

 

Un buen poema

 

lleva años

   cinco jugando futbol

cinco más aprendiendo sánscrito,

   seis cargando piedras,

nueve de novio con la vecina

   siete con una vida de perro

cuatro andando solo

   tres mudándose de ciudad,

diez cambiando de tema,

   una eternidad, tú y yo,

caminando juntos

 

 

 

Un día

 

uno creyó que sería homero

la obra nada menos que una ilíada

 

después

viendo el problema

daba para un rimbaud

un ungaretti un fernando pessoa cualquiera

un éluard un lorca un ginsberg

 

por fin

acabamos siendo el pequeño poeta de provincia

que siempre fuimos

detrás de tantas máscaras

que el tiempo trató como flores

 

 

 

Contranarciso

 

en mí

yo veo al otro

y al otro

y al otro

en fin decenas

trenes pasando

vagones llenos de gente

centenas

 

el otro

que hay en mí

es usted

usted

y usted

 

así como

yo estoy en usted

yo estoy en él

en nosotros

y solo cuando

estamos en nosotros

estamos en paz

aunque estemos a solas

 

Paulo Leminski (1944-1989)

 

Poeta, escritor, traductor y profesor brasileño. Nació en Curitiba, Paraná, el 24 de agosto de 1944. Hijo de Paulo Leminski, soldado polaco, y Áurea Pereira Mendes, de ascendencia africana. Su obras fueron: Boo Boo (1976); Si no fuera eso y menos/ Si no fuera tanto/ Si fuera tan poco/ Si fuera casi (1980); Caprichos y relajación (1983); Ahora es lo que son (1984); Anhelos críticos (1986); Distraído Ganaremos (1987); Guerra dentro de la gente (1988); La Vie Em Close (1991); Metamorfosis (1994) y  El extraño (1996).

 

martes, 9 de enero de 2018

Chaves e portas - André Copetti Santos (Brasil)




CHAVES E PORTAS


Quando meus olhos
Ainda não tinham cicatrizes
Impressionavam-me os homens
Grandes e poderosos,
Com seus molhos de mil chaves
Pendurados em suas cintas.
Ficava a Imaginar quantas portas
E quantos segredos haviam
A serem abertos e decifrados
Por aquelas cravelhas
Mesmo que gazuas fossem.
Hoje, depois de tantos e tantos
Vestígios e lembranças,
Os molhos de chaves
Abalam-me ainda mais,
Especialmente depois
Que conheci os carcereiros
E todos os que se escondem
Nas vergonhas de suas sombras.


André Copetti Santos (Brasil)

martes, 24 de noviembre de 2015

Manoel de Barros

LeoFDK 09

En el descomienzo era el verbo
Solo después es que veo el delirio del verbo
El delirio del verbo estaba en el comienzo, allá,
Donde el niño dice: Yo escucho la voz de los pajaritos.
El niño no sabe que el verbo escuchar
no funciona para color, pero sí para sonido.
Entonces si el niño cambia la función de un
Verbo, delira.
Y pues.
En poesía que es voz de poeta, que es la voz
de hacer nacimientos,
El verbo tiene que contagiarse de delirio.



Manoel de Barros

viernes, 31 de octubre de 2014

de Brasil





Desencanto


Yo hago versos como quien llora
De desaliento ... de desencanto ...
Cierra mi libro, si por ahora
Razón no tienes para tu llanto.

Mi verso es sangre. Lujuria ardiente ...
Tristeza suelta ... vana aflicción ...
Duele en las venas. Acre y caliente,
Cae, gota a gota, de! corazón.

Y en estos versos de angustia loca
Corre la vida, mis labios hiere,
Dejando acerbo gusto en la boca.
— Yo hago versos como quien muere.

Manuel Bandeira (1886- 1968) Brasil


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lunes, 25 de agosto de 2014

Amigo






Se necesita un amigo.
No es necesario que sea hombre,
basta que sea humano,
basta que tenga sentimientos,
basta que tenga corazón.

Se necesita que sepa hablar y callar,
sobre todo que sepa escuchar.
Tiene que gustar de la poesía,
de la madrugada, de los pájaros, del Sol,
de la Luna, del canto, de los vientos
y de las canciones de la brisa.
Debe tener amor, un gran amor por alguien,
o sentir entonces, la falta de no tener ese amor.
Debe amar al prójimo y respetar el dolor que
los peregrinos llevan consigo.
Debe guardar el secreto sin sacrificio.
Debe hablar siempre de frente y
no traicionar con mentiras o deslealtades.
No debe tener miedo de enfrentar nuestra mirada.
No es necesario que sea de primera mano,
ni es imprescindible que sea de segunda mano.
Puede haber sido engañado,
pues todos los amigos son engañados.
No es necesario que sea puro,
ni que sea totalmente impuro,
pero no debe ser vulgar.
Debe tener un ideal, y miedo de perderlo,
y en caso de no ser así,
debe sentir el gran vacío que esto deja.
Tiene que tener resonancias humanas,
su principal objetivo debe ser el del amigo.
Debe sentir pena por las personas tristes
y comprender el inmenso vacío de los solitarios.
Se busca un amigo para gustar de los mismos gustos,
que se conmueva cuando es tratado de amigo.
Que sepa conversar de cosas simples,
de lloviznas y de grandes lluvias y
de los recuerdos de la infancia.
Se precisa un amigo para no enloquecer,
para contar lo que se vio de bello y
de triste durante el día, de los anhelos
y de las realizaciones, de los sueños y de la realidad.
Debe gustar de las calles desiertas,
de los charcos de agua y los caminos mojados,
del borde de la calle, del bosque después de la lluvia,
de acostarse en el pasto.
Se precisa un amigo que diga que vale la pena vivir,
no porque la vida es bella, sino porque estamos juntos.
Se necesita un amigo para dejar de llorar.
Para no vivir de cara al pasado,
en busca de memorias perdidas.
Que nos palmee los hombros,
sonriendo o llorando,
pero que nos llame amigo,
para tener la conciencia
de que aún estamos vivos.


Vinicius de Moraes 


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sábado, 14 de diciembre de 2013

Soneto - Vinicius de Moraes





Soneto de fidelidade



De tudo ao meu amor serei atento
Antes, e com tal zelo, e sempre, e tanto
Que mesmo em face do maior encanto
Dele se encante mais meu pensamento.

Quero vivê-lo em cada vão momento
E em seu louvor hei de espalhar meu canto
E rir meu riso e derramar meu pranto
Ao seu pesar ou seu contentamento

E assim, quando mais tarde me procure
Quem sabe a morte, angústia de quem vive
Quem sabe a solidão, fim de quem ama

Eu possa me dizer do amor (que tive):
Que não seja imortal, posto que é chama
Mas que seja infinito enquanto dure.


Vinicius de Moraes, "Antologia Poética", Editora do Autor, Rio de Janeiro, 1960, pág. 96.





Soneto de Fidelidad (en español)

                                                      Traducción de José Antonio Pérez
   

En todo, le seré a mi amor atento
Antes, y como tal celo, y siempre, y tanto
Que incluso en frente del mayor encanto
De él se encante más mi pensamiento.

Quiero vivirlo ya cada momento
Y en su loar he de esparcir mi canto
Y mi reír y derramar mi llanto
A su pesar o a su mayor contento.

Y así, cuando más tarde me procure
Quizás la muerte, angustia del viviente
Quizás la soledad, fin de quien ama

Decir yo pueda de mi amor ardiente:
Que no sea inmortal, puesto que es llama,
Mas que sea infinito mientras dure.


Vinicius de Moraes


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jueves, 19 de septiembre de 2013

Meu corpo e a Casa...

Contribución desde Brasil para la 6ta. mateada poética!






MEU CORPO E A CASA DE MINHA MÃE

Não moro mais
E ainda moro,
Pois desde sempre morei lá,
E vou morar eternamente
Na casa de minha mãe.

Deixei aquela casa
Com suas paredes cobertas de nuvens,
E continuo sempre morando por lá!
Ando, confortavelmente,
De olhos bem fechados,
Na naturalidade eclipsada
De todos os cantos daquele berço.
Meus gritos e meus silêncios,
Minhas risadas e meus soluços,
Todos ainda estão por lá,
Clandestinamente.
Em meus pátios,
Onde pinto meus oceanos,
Ainda caem as folhas dos chorões,
Nas tardes que faziam tetos gris com seus torvelinhos.
Nelas, ainda me escondo de mim mesmo,
Embaixo de alguma tábua,
Num cômodo abraço fetal em minhas próprias pernas.
Nas bergamotas, nas azedas laranjas de doce e nas urtigas,
Procuro o espanto crispado,
Para versos doces, ácidos ou ardidos.
Não moro mais e ainda moro,
No assoalho ruvinhoso,
Entalhado pelos ensejos de meus passos,
Que em seu modo rangente
Sempre me diz onde estou.
Meu corpo está fundido
Sensivelmente com cada gaveta,
Com cada muro, com cada sombra.
Deixei a casa de minha mãe,
E continuo sempre morando por lá.
A casa de meus sossegos e das minhas proteções
É a pele de meu corpo.


André Copetti


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