domingo, 26 de abril de 2020

Poemas de Julio Leite








Como hacer un barco

Arranque sus costillas / y esternón,/
construya las cuadernas,
ponga su alma
de mascarón de proa,
extienda sus ganas
como velas,
gane el viento
que le deben
y llore, luche, ame,
mate, llore, luche,
hasta hacer el mar.






Brindis



Cuando me caigan
las lágrimas,
seguro que el papel
que sostiene
estas palabras
llorará pescaditos de tinta,
que a tristes coletazos
remontarán la meseta
de esta mesa
y escama por escama
construirán el río,
pongámosle un nombre
olvido.
Y allí deshojarán
pececitos de luz...
Salud,
en esta ginebra
me bebo un cardumen de vida
y lloro.




Reflexiones de un náufrago

El corazón
es la isla
más antigua y sola,
los peces de siempre
lloran por ella
y en vez de salvarla
le dan
su condición
de isla.




De límites y militancias

Yo,
continente de huesos y delirios
milito al sur
con la tierra,
por eso afirmo que ando
sobre mi larga y buena madre
arrastrando un edipo
que no quiero que muera.
Limito al norte
con un supuesto reino celeste,
mi cabeza,
mi corazón,
estados influyentes
no aceptan esa monarquía
y sus embajadas terrenas.
Mi este
y mi oeste
forman un espacio justo,
juntando esos dos puntos
puedo abrazarte.



Julio José Leite  (1957-2019) Argentina


jueves, 20 de febrero de 2020

Hasta luego - Nicanor Parra










Hasta luego


Ha llegado la hora de retirarse
Estoy agradecido de todos
Tanto de los amigos complacientes
Como de los enemigos frenéticos
¡Inolvidables personajes sagrados!

Miserable de mí
Si no hubiera logrado granjearme
La antipatía casi general:
¡Salve perros felices
Que salieron a ladrarme al camino!
Me despido de ustedes
Con la mayor alegría del mundo.

Gracias, de nuevo, gracias
Reconozco que se me caen las lágrimas
Volveremos a vernos
En el mar, en la tierra donde sea.
Pórtense bien, escriban
Sigan haciendo pan
Continúen tejiendo telarañas
Les deseo toda clase de parabienes:
Entre los cucuruchos
De esos árboles que llamamos cipreses
Los espero con dientes y muelas.

Nicanor Parra (Chile)




martes, 4 de febrero de 2020

Canción de la mujer astuta - Alfonsina Storni







Canción de la mujer astuta

Cada rítmica luna que pasa soy llamada,
por los números graves de Dios, a dar mi vida
en otra vida: mezcla de tinta azul teñida;
la misma extraña mezcla con que ha sido amasada.
Y a través de mi carne, miserable y cansada,
filtra un cálido viento de tierra prometida,
y bebe, dulce aroma, mi nariz dilatada
a la selva exultante y a la rama nutrida.
Un engañoso canto de sirena me cantas,
¡naturaleza astuta! Me atraes y me encantas
para cargarme luego de alguna humana fruta.
Engaño por engaño: mi belleza se esquiva
al llamado solemne; de esta fiebre viva,
algún amor estéril y de paso, disfruta.

Alfonsina Storni